Los trastornos de la articulación temporomandibular incluyen problemas relativos a su propia estructura ósea, a los músculos y ligamentos que la circundan. Las causas del trastorno de la articulación temporomandibular pueden ser muy variados, aunque el más frecuente es una combinación de tensión muscular y problemas anatómicos dentro de las articulaciones. A veces, también interviene un componente psicológico. Estos trastornos son más frecuentes en mujeres de 20 a 50 años de edad.
Del más al menos común de los problemas son, dolor y tensión muscular, el desplazamiento interno, la artritis, las heridas o traumatismos, la excesiva o reducida movilidad de la articulación y las anormalidades del desarrollo (de nacimiento)
Los síntomas consisten en dolor de cabeza, sensibilidad a la presión de los músculos masticatorios y chasquido o bloqueo de la articulación, movimientos no progresivos, etc .A veces el dolor parece manifestarse en las proximidades de la articulación más que en ésta, como por ejemplo el oído o las partes laterales de la cabeza sobre todo.
Dolor y contractura muscular
En la mayoría de los casos, la sobrecarga de los músculos provoca dolor y contractura muscular alrededor del maxilar, habitualmente como resultado de una tensión psicológica, que lleva a apretar o rechinar los dientes (bruxismo).
Desplazamiento interno
En estos casos, el disco de la articulación está situado fuera de su posición normal.
En el desplazamiento interno sin reducción, el disco nunca vuelve a su posición normal y limita el movimiento de la mandíbula. En el desplazamiento interno con reducción, que es el más frecuente, el disco está situado en el lado opuesto a su posición normal sólo cuando la boca está cerrada. Cuando se abre la boca y la mandíbula se desliza hacia adelante, el disco vuelve a su posición normal, produciendo un chasquido mientras lo hace. Al cerrarse la boca, el disco se desliza nuevamente hacia adelante, a menudo haciendo otro sonido.
Síntomas y diagnóstico
Con frecuencia, el único síntoma de desplazamiento interno es un chasquido o un sonido de estallido en la articulación cuando la boca se abre ampliamente o se mueven las mandíbulas lateralmente. Hasta el 20 por ciento de la población tiene desplazamientos internos que no producen síntomas, salvo por los sonidos de la articulación que son notorios. El odontólogo diagnostica desplazamiento interno realizando un examen mientras el paciente abre y cierra la boca lentamente.
Artritis
La artritis puede afectar a las articulaciones temporomandibulares del mismo modo que afecta a otras articulaciones. En las personas de edad avanzada es más común la artrosis (enfermedad articular degenerativa), un tipo de artritis en la que se degenera el cartílago de las articulaciones. El cartílago de las articulaciones temporomandibulares no es tan resistente como el de otras articulaciones. Debido a que la artrosis se presenta principalmente cuando el disco falta o tiene perforaciones, la persona experimenta una sensación áspera en la articulación al abrir o cerrar la boca. Cuando la artrosis es grave, la parte superior del maxilar se aplana y no se puede abrir la boca con amplitud. La mandíbula puede también desplazarse hacia el lado afectado y, en ocasiones, es posible que el afectado sea incapaz de volver a colocarla en posición correcta. La mayoría de los síntomas mejoran al cabo de algunos años, incluso sin ningún tratamiento, probablemente porque la banda de tejido detrás del disco cicatriza y funciona como el disco original.
Anquilosis
La anquilosis es la pérdida de movimiento de una articulación debido a la fusión de los huesos que se insertan en la misma o por calcificación de los ligamentos que la rodean. En general, no es dolorosa la calcificación de los ligamentos alrededor de la articulación, sin embargo, limita la abertura de la boca a tan sólo 25 mm o algo menos. La fusión de los huesos dentro de la articulación causa dolor y limita muchísimo el movimiento mandibular. Las personas con calcificación pueden mejorar ocasionalmente con ejercicios de estiramiento. Sin embargo, habitualmente se necesita la cirugía para restablecer el movimiento de la mandíbula en personas con calcificación o fusión ósea.
Hipermovilidad
La hipermovilidad (hiperlaxitud de la mandíbula) se produce por el estiramiento de los ligamentos que unen la articulación. En una persona con hipermovilidad, la mandíbula puede deslizarse hacia adelante, desencajándose totalmente (dislocación), lo cual provoca dolor y dificulta cerrar la boca. Esto puede suceder repetidamente.