El cepillado de los dientes es normalmente insuficiente para la limpieza de los espacios interproximales (espacios que quedan entre los dientes), cuya higiene es imprescindible para la prevención de las enfermedades periodontales y de las caries entre los dientes en aquellas personas especialmente susceptibles.

En individuos con espacios interdentales cerrados, la forma más adecuada para eliminar la placa bacteriana interproximal es con el uso de hilo o cinta dental. Formados por varios filamentos que se despliegan al contacto con la superficie del diente, y aumentan así el área de contacto para limpiar la superficie interproximal. La seda dental está; comercializada en diferentes formas, hilo dental, cinta dental, encerado, sin encerar, con un extremo rígido y una zona más esponjosa (superfloss) etc... cada una de ellas para un uso concreto. En general, para individuos con contacto estrecho entre los dientes se usará hilo fino, y si este está; encerado se facilitará aun más el deslizamiento entre los dientes. Las personas con espacios interdentales más abiertos pueden preferir la cinta dental.
La seda dental con un extremo rígido es muy útil para pacientes con aparatología ortodóncica fija y con prótesis fija (puentes), ya que el extremo rígido se puede pasar por debajo de alambres y puentes.

También existe la seda dental fluorada, que añade la acción protectora del flúor al efecto de la higiene interdental.
La seda dental se utiliza introducié;ndola con suavidad entre los dientes y deslizándola con movimientos de sierra. Una vez se ha limpiado la superficie interproximal de un diente, se mueve la seda con suavidad y se repite el proceso con el diente de al lado, y así sucesivamente hasta limpiar todos los espacios interproximales de la boca.
Existen unos soportes para seda dental que facilitan su uso a personas de poca destreza manual.
Se ha comprobado en estudios que só;lo cuando esta técnica de la seda dental se realiza de un modo adecuado puede ser eficaz en la prevención de caries. Sin embargo, el uso de la seda dental como mínimo una vez a la semana contribuye a la prevención de la gingivitis.
Los cepillos interproximales, de diferentes formas y tamaños, son también muy útiles para la higiene interproximal en pacientes con espacios interdentales abiertos, debido en general a enfermedad periodontal, y en los portadores de prótesis fija (puentes) para la higiene de éstas. Estos cepillos son más eficaces que los palillos y que la seda dental en pacientes con espacios interdentales grandes.

La higiene interproximal diaria en pacientes con problemas periodontales es de gran importancia para evitar la progresión de la enfermedad y, si esta higiene es meticulosa, contribuirá a prevenir caries en estos pacientes.
El uso de irrigadores (aparatos que irrigan agua u otros líquidos) es poco eficaz en la eliminación de placa bacteriana, ya que sólo elimina los residuos alimenticios acumulados entre los dientes. Su uso no sustituye al cepillado o al uso de seda dental.